A los 20 minutos:
1. La presión arterial baja a su nivel normal.
2. El ritmo cardíaco desciende a la cifra normal.
3. La temperatura de los pies y de las manos aumenta a su punto normal.

Pasadas 8 horas:
1. La concentración de monóxido de carbono en la sangre baja a su nivel normal.
2. La concentración de oxígeno en la sangre sube a su nivel normal.

A las 24 horas:
1. Disminuye el riesgo de sufrir un infarto cardíaco.

Una vez cumplidas las primeras 48 horas:
1. Las terminaciones nerviosas comienzan a regenerarse.
2. Aumenta la agudeza del olfato y del gusto.
3. Caminar se vuelve más fácil.

De 2 a 3 semanas:
1. Mejora la circulación.
2. La función pulmonar aumenta hasta en 30%.

De 1 a 9 meses:
1. Disminuyen la tos, la congestión nasal, la fatiga y la falta de aliento.
2. Vuelven a crecer cilios en los pulmones, lo que aumenta la capacidad para arrojar flemas y resistir a las infecciones.


Un año después, el riesgo de padecer insuficiencia coronaria es 50% menor que el de un fumador.

 Una vida más sana y llena de energía.
 Su coche, su casa y su despacho dejarán de oler a tabaco.
 Su familia, sus amigos y sus compañeros de trabajo no se verán obligados a soportar que usted fume.
 Disfrutará mucho más del sabor de la comida y la bebida.
 Aliento fresco y boca sana y limpia.
 Ahorro de dinero para gastarlo el fin de semana o en unas vacaciones.
 Le ahorrará los reproches de familiares, hijos y amigos.
 Aumentará su expectativa de vida.
 Tendrá mayor control sobre su propia vida.